Estas cercas se hacen con postes de madera de castaño ladrados y divididos según la disposición natural de las fibras, dando más resistencia a cada poste individual.
El castaño es una madera que por su naturaleza es rica en taninos (impregnación natural), lo que garantiza una larga vida y resistencia en el tiempo.
Cada poste tiene su propia forma natural y sus características se manifestan con la luz solar en las diversas horas del día.
Los postes están ligados por un alambre galvanizado de 1.8 mm de diámetro (95% de zinc y 5% de aluminio) resistente a la intemperie y probado también en marino (en las playas).
El montaje es simple: sólo necesita una estructura portante con postes verticales, generalmente de castaño, fijados en el suelo.
La excelente resistencia a la intemperie y su extrema durabilidad en el tiempo permiten su uso en cualquier situación:
Usados como:
Están disponibles en 2 alturas: 100 y 120 cm. La separación entre los postes es de 60-65 mm.








